Capítulo
19 +18
Jaejoong
se humedeció los labios y estableció su trasero sobre los tobillos
entre sus rodillas, luego se acercó más y pasó la punta de la
lengua alrededor de la cabeza de su pene. Sosteniéndolo con firmeza,
lo tomó en su boca y su lengua se arremolinó a su alrededor hasta
que Yunho gimió y una de sus manos se deslizó en su
pelo.
El
deseo invadió a Jaejoong hasta el fondo de su miembro,
encendido por la emoción de arrodillarse delante de él y ser
retenido.
Yunho
era un festín, y Jae se atiborraba de él. Cada desliz y
giro de la lengua, cada sacudida de su cabeza lo llevaba
más cerca, lo ponía más duro, hasta el punto en que ya
no le acariciaba el pelo, sino que le agarraba la cabeza
con ambas manos y se empujaba en su boca.
Jaejoong
aumentó la velocidad, coordinado con sus manos resbaladizas
y su boca deslizante, sintiéndolo caliente y duro y a punto de
estallar. Jae levantó la vista de los contornos de su cuerpo
para encontrarlo mirándolo y la intimidad del contacto visual
fue todo lo que tomó para enviarlo por encima del borde.
Yunho
se dejó llevar. Sus caderas temblaron y el semen caliente y
salado se introdujo en la parte posterior de su garganta,
evidenciando lo que había hecho con él. Lo que había hecho por
él.
Jae
tragó, con su pene aún palpitante en la boca, las manos suaves
ahora en el pelo y los hombros. Jaejoong cerró los ojos y apoyó la
mejilla en la firmeza de su muslo, sus labios relajados sobre
sus bolas mientras escuchaba su respiración entrecortada
cambiando lentamente de irregular a constante.
—Supongo
que esto es otra cosa que puedes tachar de tu lista. O
dos, en realidad —dijo Jae, irguiéndose sobre sus rodillas hacia
Yunho.
—¿Dos?
—Sus brazos se deslizaron alrededor de Jae y lo abrazó
contra su cuerpo desnudo.
—Dos.
—Asintió para dar énfasis, disfrutando del calor de su pecho
contra el de Jae—. Una, me he unido al club de las alturas.
Su
boca se torció. —Es una mención de mal gusto, pero lo aceptaré.
¿Y
lo segundo?
—Le
he hecho una mamada a mi jefe. —Jaejoong sintió que sus
mejillas se sonrojaron tan pronto como las palabras salieron de su
boca.
Yunho
asintió. —Pero todavía tenemos que trabajar en ese rubor.
Llevó
la mano a su espalda, le delineó suavemente el contorno de su
cuerpo. —Sigues ruborizado.
¿Qué
esperaba? Estaba de rodillas entre sus muslos usando nada
más que la ropa interior mientras su jet privado lo llevaba a través
de los cielos hacia un destino desconocido. Esta no era su
típica mañana de viernes.
—Estás
todo rosa desde aquí... —Le tocó las mejillas calientes
con los dedos—… Hasta aquí. —Recorrió los dedos por
su cuello hasta posar sus manos en su pecho, sus pulgares jugando
con los pezones. Yunho se agachó para chupar cada uno de ellos,
luego lamió sus labios antes de deslizar su lengua en su boca.
—Ponte
de pie.
Oyó
su demanda tranquilo, pero vaciló con un nuevo ataque de
nervios.
—Jaejoong...
—Su tono era tranquilo, pero no admitía discusión.
Todavía
con las mejillas calientes se puso de pie. Se sintió
intensamente expuesto, de pie en la cabina del avión en tan sólo
sus bóxers. Y entonces se sintió aún más expuesto cuando Yunho se
los bajó por sus piernas.
—Quítatelos.
Levantó
un pie y luego el otro para que pudiera sacarlo sobre sus
zapatos.
—Y
deja de ruborizarte.
—No
puedo —dijo Jae, y apretó las manos contra sus mejillas.
Estaba
completamente desnudo y la cabeza de Yunho estaba al nivel de su
entrepierna—. ¿Estás seguro de que el piloto no va a entrar?
Yunho
levantó la mirada de entre sus piernas y pasó un dedo desde el
perineo a la parte delantera de su miembro.
—Sí.
—Su dedo hizo el mismo camino hacia atrás—. Sin embargo no
podría jurarlo por el copiloto.
Jaejoong
se quedó sin aliento. —¿Hay más de uno por ahí?
—Miró hacia la puerta de la cabina y trató de dar un paso atrás,
pero las manos de Yunho se posaron en sus caderas y lo mantuvieron
cautivo.
—Yunho,
yo... —La protesta de Jaejoong murió en sus labios ante
el primer toque de su lengua insistente. Por mucho que temía
ser descubierto desnudo por el copiloto, la retorcida anticipación
de lo que sea que Yunho estaba a punto de hacerle era más
convincente. Se deslizó hacia adelante para sentarse en el
borde de su asiento, su hermosa cara mirando hacia arriba entre
sus piernas abiertas.
Jaejoong
no podía recordar haberse sentido más sensual que en este
momento, de pie, desnudo, con su increíble amante mirando en
su sexo. Y entonces se sintió aún más obsceno, mientras él lo
abría con los dedos y acariciaba con la punta de la lengua su
agujero.
Yunho
miró su cuerpo hasta fijar los ojos en los de Jae.
Jaejoong respiró profundo, más allá de encendido al verlo
enterrar la nariz profundamente en su sexo. Jae se agitó
deliciosamente, sin saber dónde poner las manos. Había tratado de
ponerlas en las caderas, pero la postura se sentía
demasiado artificial, haciendo alarde abiertamente de sí mismo.
Alardear
abiertamente estaba bastante bien, no había manera de
alejarse de eso.
—Tócate—dijo,
cerca de su miembro, y las vibraciones de su voz en su carne lo
hicieron temblar. Comenzó a tocarse mientras él lo miraba, y
lo recompensó al empujar dos dedos dentro de Jae y bombear
lentamente.
Jaejoong
perdió cualquier persistente inhibición y echó la cabeza hacia
atrás en abandono mientras Yunho hacía una minuciosa
exploración de su sexo con la lengua. Lo folló con los
dedos y su orgasmo llegó inevitablemente duro y rápido. Jae
se agachó y se aferró a su cabeza mientras Yunho giraba sin
cesar la lengua sobre su agujero.
Su
boca se detuvo lentamente mientras sus dedos se aflojaron en su pelo.
Él levantó la mirada e inclinó la cabeza hacia un lado en uno de
los extremos de la cabina.
—Sólo
para referencias futuras, príncipe... hay una habitación
por allí.
Jaejoong
lo miró con incredulidad, pero Yunho sólo se encogió de hombros,
indiferente.
Lo
había llevado deliberadamente a una posición donde podían
ser vistos en lugar de retirarse a la intimidad de la habitación.
—Podrías
haberlo dicho.
—¿Por
qué? ¿Así podías esconderte? Sé honesto, Jae. Saber que
alguien podía entrar y vernos lo hizo aún más caliente,
¿verdad? —El desafío iluminó sus ojos castaños.
Jaejoong
se inclinó para ponerse sus bóxers y pensó en su
pregunta.
“Sé
honesto”, había dicho. La honestidad es la única cosa
que en su matrimonio era lamentablemente escasa, así que la
demanda de Yunho de ello en todos los aspectos de su vida era algo
que admiraba mucho. Él era el Svengali de su propio culto de
honestidad sexual, y Jae era un servidor dispuesto.
—¿Honestamente?
—Jae acomodó su camisa en su lugar mientras Yunho se abrochaba
el cinturón—. Sí. Añadió algo el pensar que alguien...
alguien de uniforme... podría venir y descubrirnos. —Había
una emoción en tan sólo admitirlo. Hizo una pausa, tratando de
encontrar las palabras para expresarse—. Me sentí... más
travieso.
Yunho
levantó las cejas.
—¿Entonces
tiene una debilidad por los uniformes, Señor Kim?
—¿Qué?
¡No! —Jaejoong abrochó la camisa desalineada y tuvo que
desabotonarla y empezar de nuevo—. Sólo me refiero a que entiendo
lo que quieres decir. La posibilidad de ser descubiertos fue...
umm... sexy.
Yunho
asintió. —Creo que acabas de añadir un nuevo ítem a la lista en
la que trabajamos.
Jae
lo miró con curiosidad mientras se subía la cremallera de
su pantalón.
Yunho
se volvió a poner la camisa.
—Voyeurismo.
Completamente
vestido de nuevo, Jaejoong negó firmemente con la cabeza.
—Donde
quiera que vayamos, Yunho, no voy a tener sexo al aire
libre mientras la gente está mirando.
Yunho
pasó una mano por el pelo que Jae recientemente había
estado arreglando.
—Para
que conste, el voyeurismo no tiene por qué significar
estar fuera.
Y
de todos modos, no recomendaría mucho sexo al aire libre adónde nos
dirigimos, príncipe. Está dentro del Círculo Polar Ártico.
-
Svengali es una película protagonizada por John Barrymore y Marian
Marsh basada en
la
novela Trilby de George du Maurier.

Sexi Jae es por naturaleza, pero travieso se esta haciendo más, más inhibido, más expuesto a la aventura del sexo, su carácter es más despreocupado y ya ni se acuerda del marido, que por cierto que se quede con BoA, porque aquí Jae ya no lo necesita, él decidió aunque sea con amenazas estar con esa, ahora que se aguante y deje a Jae con Yunho, que pidió una semana para estar juntos, pero de seguro ya no lo querrá dejar ambos se complementan, son el uno para el otro.
ResponderBorrarGracias!
wow yunho el Rey del sexy esta en señando muy bien a jae jajaja y esa lista se esta a chicando de a poco a poco muchas gracias gaby por el capitulo besos
ResponderBorrarJae aprende rápido y ya se le esta quitando un poco la pena y hasta voyerista el muchacho este Yunho si que lo esta pervirtiendo demasiado
ResponderBorrarcuando regrese Minho ya no quedara nada de el Jae sumiso y virginal
Gracias por el capitulo
Oh Jaejoong que travieso se está poniendo jejeje .....bueno tiene un gran maestro el dios sexy Yunho se que esta asombrado tambien liberando el lado sexy de Jae ....pero no puedes hacer mucho por su rubor nose crees que es mas lindo asi *-* .....ahora ya sabemos a donde van ..enserio a la Antártida XD ...gracias
ResponderBorrarwaaa mori con este cap jae le esta enseñando lo q aprendio superr hot el cap gracias cada ves esta mas bueno
ResponderBorrarese toque de cinismo me mata. tanto Jae como Yunho son tan despreocupados. Jae enumerando las cosas que puede ir tachando en la lista Yunho. quién lo habría creído de este Jae cornudo de hace una semana atrás???
ResponderBorrargracias por el capítulo
Esto es tan Hot! Vouyerismo!? Yunho seria capaz de hacerlo! Y Jae lo aceptaria si Yunho sabe persuadirlo....pero dudo de esa idea........
ResponderBorrarEs mas intenso la idea de ser descubiertos en mero acto....eso es cierto....jajaja aunque la verguenza si te descubren seria inmensa.....-al menos para Jae, para Yunho no tanto¬¬-
No se porque presiento que jae terminara haciendo vouyerismo xD
ResponderBorrarQue escena tan hot... Me sorprende, en cada capitulo prueban algo diferente